¿Eres empresario? ¿tienes una pyme? ¿te cuesta cobrar en plazo tus facturas? 

En Intrum agilizamos el cobro de tus facturas y prevenimos los impagos para que solo te preocupes de lo más importante, tu negocio. 

Para ampliar información haz clic aquí.

Leer más ›

4 de cada 10 españoles ven necesario mejorar sus conocimientos financieros para afrontar la incertidumbre económica actual

Según el Informe Europeo de Pagos de Consumidores de Intrum, más de la mitad de los encuestados en nuestro país asegura que mejorar su seguridad financiera es ahora mismo una prioridad.

  • Un 35% de los españoles reconoce no contar con las nociones básicas necesarias para gestionar su patrimonio.
  • El bienestar financiero de la población española ha descendido en el último año: de los 24 países europeos analizados para el Barómetro de Bienestar Financiero de Intrum, España ocupa el puesto 22, cuando el año pasado ocupaba el 14.

El impacto de la crisis sanitaria continúa haciendo mella sobre la economía de los hogares españoles. Ante este contexto de incertidumbre, un gran porcentaje de la población está intentando ampliar sus conocimientos financieros con el objetivo de gestionar de forma efectiva su situación monetaria particular y aprender a afrontar cualquier problema que pueda surgir en este sentido. 

Prueba de ello es que, según el último Informe Europeo de Pagos de Consumidores elaborado por Intrum, 4 de cada 10 españoles reconocen la necesidad de mejorar su cultura financiera y prepararse correctamente para los desafíos que pueda traer la Covid-19.

Un porcentaje significativo, pero no lo suficientemente elevado, si tenemos en cuenta que para el 54% de los encuestados nacionales mantener su seguridad económica se ha convertido en una de las principales prioridades desde que comenzó la pandemia. Una preocupación que podría reducirse gracias al dominio de habilidades y recursos enfocados a gestionar las finanzas personales de forma ordenada, controlada y, sobre todo, sostenible.

Comparando con el resto de países Europeos, España se sitúa siete puntos por encima de la media europea -47%- de ciudadanos que tienen hoy en día la seguridad económica como algo primordial en estos momentos, en línea con Italia, y tan solo superada por Polonia, Irlanda, Grecia, Rumanía y Portugal.  

Como es de esperar, estos países también son los que más muestras de esfuerzo están presentando en el aprendizaje de nuevos hábitos, conceptos y consejos para optimizar sus hábitos económicos y reducir, así, su incertidumbre financiera.

La educación, clave en el bienestar financiero español

A pesar de la situación económica actual y la preocupación de la población por su seguridad financiera, el 36% de los españoles reconoce no contar con las nociones básicas necesarias para gestionar su economía personal y, a menudo, se ve en la obligación de buscar asesoramiento externo. Una falta de conocimiento que, entre otras cosas, aumenta el riesgo  frente al sobreendeudamiento o la falta de previsión y planificación a corto, medio y largo plazo.

Esta falta de formación, unida a la inseguridad económica por todo lo ocurrido, justificarían el acusado descenso del bienestar financiero de la población española en el último año. Tal y como constata el Barómetro de Bienestar Financiero de Intrum, herramienta que mide los niveles de satisfacción de la población de 24 países europeos respecto a tres pilares funamentales (capacidad para el pago de facturas, ahorro para el futuro y educación financiera), España ha bajado del puesto 14 al 22.

Estos datos reflejan no solo el impacto de la pandemia en la economía española, sino también la importancia de prestar más atención que nunca a la cultura financiera de la sociedad en un contexto económico complejo. Además, se espera que en los próximos años los hogares tengan una mayor responsabilidad sobre su propio bienestar, tal y como indica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en  sus nuevas directirices sobre educación financiera (“Recommendation of the Council on Financial Literacy”). Esto implica la adquisición de habilidades económicas efectivas, así como la gestión adecuada de las finanzas personales con miras al futuro, para evitar riesgos como el endeudamiento a largo plazo.