¿Eres empresario? ¿tienes una pyme? ¿te cuesta cobrar en plazo tus facturas? 

En Intrum agilizamos el cobro de tus facturas y prevenimos los impagos para que solo te preocupes de lo más importante, tu negocio. 

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Mejorando la relación con vuestros clientes reduciréis los impagos

Aunque muchas veces no se les da la importancia que realmente tienen, las interacciones personales con los clientes son fundamentales para que vuestro vínculo comercial se desarrolle satisfactoriamente.

Y es que mantener un trato cercano facilita el cobro puntual de los servicios o productos proporcionados.
Con el objetivo de que vuestra relación con los clientes sea lo más fructífera posible, el equipo de expertos de Intrum ha preparado los siguientes consejos.

  1. Las cartas sobre la mesa
    Para evitar malentendidos posteriores, desde un principio, tenéis que explicar claramente las condiciones de vuestro trabajo. En el contrato deberá constar qué es lo que se va a suministrar, con qué coste, en cuánto tiempo y, sobre todo, cuáles son las condiciones de pago.
  2. La amabilidad ante todo y ante todos
    Cada cliente, ya sea grande o pequeño, debe sentir que es prioritario para vosotros. Por eso, es fundamental que establezcáis un trato cordial con todos y cada uno de ellos, independientemente de si son clientes asiduos o si es la primera vez que acuden a vosotros. Esa conexión basada en la amabilidad os ayudará a empatizar y hará que ellos también se inclinen a ser afables y cumplidores con vosotros.
  3. Mimar a los clientes habituales
    Nunca debéis olvidar que ellos son los que proporcionan estabilidad a vuestras finanzas, al contratar vuestro servicios con asiduidad. El buen trato que dispensáis a todos los clientes debe ser especialmente esmerado con ellos, tienen que notar que son importantes para vosotros y que hacéis lo posible por darles la mejor atención.
  4. Recordar los plazos
    Aunque en el contrato ya hubiera quedado claro, siempre es conveniente incluir la fecha de vencimiento y la forma de pago en cada una de las facturas que enviéis, así como solicitar un acuse de recibo.
  5. Diplomacia e insistencia
    No perder nunca los papeles e insistir con diplomacia y paciencia son dos de las claves para recuperar una factura atrasada. Conviene, además, conocer los motivos del retraso, empatizar con la causa y dar facilidades de pago. No obstante, lo más recomendable es poneros en manos de una empresa especializada en prevención y recuperación de impagos para recuperar la deuda sin perjudicar la relación con vuestros clientes.

En cualquier caso, es importante llevar a cabo una buena gestión de cobros e impedir que las facturas impagadas se pierdan en el libro de facturas ya que ello también supondrá un descuadre en los números, mermando la liquidez.