¿Eres empresario? ¿tienes una pyme? ¿te cuesta cobrar en plazo tus facturas? 

En Intrum agilizamos el cobro de tus facturas y prevenimos los impagos para que solo te preocupes de lo más importante, tu negocio. 

Para ampliar información haz clic aquí.

Leer más ›

El retraso en el pago de las facturas impide a las empresas contratar nuevos empleados

Una empresa que no contrata nuevos empleados es una empresa que no crece. Lo deseable en cualquier negocio es que el volumen de trabajo vaya aumentando gradualmente y la plantilla se incremente al mismo ritmo.

Ese sería el procedimiento normal para una empresa que se desarrolla y se expande. El problema viene cuando -a pesar de que el trabajo no falte y de que sea necesario incrementar el número de trabajadores- las cuentas no salen y al empresario le resulta económicamente inviable costear salarios adicionales. Uno de los motivos más frecuentes para esta dificultad , según el Informe Europeo de Pagos de Intrum, es el retraso en el pago de las facturas por parte de los clientes, que obstaculiza la creación de empleo en el 42% de las empresas españolas.

Podría parecer que se trata de una cuestión marginal, que afecta a una pequeña proporción de las empresas, sin embargo, nada más lejos de la realidad: el 70,5% de las facturas emitidas en nuestro país se abonan con retraso, según el Observatorio de Morosidad de Cepyme.

El retraso en el pago de las facturas, un peligro para autónomos y pymes
 

El retraso en el pago de las facturas es uno de los grandes retos a superar en el entramado empresarial. Así, los datos de Cepyme también revelan que el periodo medio de pago se sitúa actualmente en 82,5 días, 22,5 días por encima de los 60 establecidos por ley. Esta práctica puede desestabilizar a las empresas, especialmente a autónomos y pymes y, más que nunca, durante una época de incertidumbre económica como la que estamos viviendo.

En este sentido, obstaculizar la contratación de personal no es la única consecuencia negativa de la morosidad en el pago de las facturas. Esta práctica preocupa a los empresarios que estiman que tanto el retraso en el abono de facturas como las largas condiciones de pago son una amenaza real, considerando ambos aspectos como “problemáticos” para su negocio, con un 81% y un 83%, respectivamente.

Las actuales circunstancias ponen de relieve la necesidad de implementar medidas para protegerse contra la morosidad (pago por adelantado, valoraciones de crédito, el seguro crediticio, petición de garantías bancarias, factoring…) y de contar con el asesoramiento de una empresa especializada en prevención y gestión de impagados.