¿Eres empresario? ¿tienes una pyme? ¿te cuesta cobrar en plazo tus facturas? 

En Intrum agilizamos el cobro de tus facturas y prevenimos los impagos para que solo te preocupes de lo más importante, tu negocio. 

Para ampliar información haz clic aquí.

Leer más ›

Cinco consejos para gestionar el riesgo de impago

La teoría económica define el riesgo de impago como “el peligro de que una parte de un contrato no efectúe un pago cuando deba hacerlo. Normalmente va asociado a la insolvencia o la quiebra” Eso último –la insolvencia o la quiebra- son los mayores temores de cualquier empresa, y de manera especial, de las pymes y los autónomos.

Por este motivo, los expertos de Intrum han preparado una serie de consejos para que aprendáis a controlar y minimizar el riesgo de impagos:

  1. Cualquier operación debe ser segura y rentable: antes de firmar cualquier contrato con un nuevo proveedor, lo mejor es asegurarse de que no pertenece a ningún registro de morosos ni tiene causas pendientes con la Administración Pública.
  2. Los impagos pueden evitarse: en contra de lo que se podría pensar, la culpa de una deuda no recae solamente en la empresa morosa. Vosotros también tenéis importantes responsabilidades y podéis actuar al respecto tomando medidas preventivas que eviten los impagos, como, por ejemplo, solicitar pagos por adelantado o realizar un control exhaustivo de las facturas para que no quede ninguna en el cajón.
    Otra forma de protegerse, para aquellos que no quieren estar pendientes de las facturas, es contratar una empresa experta en gestión de cobros y prevención de impagos. Además de prevenir el impago, también tendrán un servicio de gestión completa de las deudas, actuando como una especie de departamento interno de la propia compañía.
  3. La clave, el carácter negociador: una de las mejores de evitar que las deudas se extiendan en el tiempo es la proactividad. Para conseguirla hay que ofrecer diferentes medios y opciones de pago en los que sea el empresario quien tenga la iniciativa y ser constante a la hora de reclamar facturas no pagadas. Todo ello sin olvidar el carácter negociador en cada una de las acciones y palabras.
  4. Plazos más largos: mayor probabilidad de impagos: está demostrado que cuanto más tiempo pasa entre una transacción comercial y la fecha límite de cobro, más alto es el riesgo de morosidad. Pero muchas empresas son presionadas para que asuman plazos de pago más prolongados de lo que desearían y, normalmente, los acaban aceptando. Según, el Informe Europeo de Pagos 2019 de Intrum, el plazo medio que las empresas españolas conceden a sus clientes se sitúa en 36 días para los consumidores finales y en 52 para otras empresas; muy lejos de la media europea que se sitúa en los 21 y los 34 días, respectivamente.
    Además, la concesión de aplazamientos sobre la fecha fijada tiene consecuencias financieras negativas para vosotros: disminuye la liquidez, incrementa las necesidades operativas de fondos y supone una subida del pasivo a corto plazo y, por extensión, del endeudamiento crediticio.
  5. Obviamente, la única manera de eliminar totalmente el riesgo en una relación comercial es mediante el pago anticipado. Es la forma más segura para vosotros, pero también la más arriesgada para el cliente, por lo que no está demasiado extendida. Si no podéis establecer el cobro por anticipado como vuestro sistema habitual, seguid estos consejos y ponedle freno a la morosidad.